Temas de Evangelización

Evangelización Eficiente

Compartiendo la luz de Dios hacemos que el mundo se ilumine

Publicado
24 de febrero de 2025
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Evangelización Eficiente

Introducción

Compartiendo la luz de Dios hacemos que el mundo se ilumine

Los estudios bíblicos que presentamos tienen el objetivo de encontrarnos con Dios, de conocerlo a través de uno de los libros más excepcionales que han existido y que se conoce como la Biblia. En ella encontramos que Dios nos llama para que le conozcamos mediante su Palabra y que su voz nos brinde fortaleza. En la Biblia podemos encontrar la bendición de acercar nuestro corazón a nuestro Creador y llenarnos de la oportunidad de inundar nuestro ser de la paz que necesitamos para vivir. A través de estos temas podremos descubrir por nosotros mismos que:

  • “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra”. 2 Timoteo 3:16-17

La Palabra de Dios es una luz en nuestra vida. Es como si estuviésemos en un lugar obscuro con varias personas donde no podemos ver nada y alguno de nosotros lograra, después de mucho esfuerzo, prender una pequeña tea. La luz que da esta pequeña flama es tan escasa que aún con ella no se puede ver lo que hay en el lugar. Sin embargo, si con esa pequeña luz, esa persona que logró encender la llama la comparte con los demás y les ayuda a que enciendan su propia tea, entonces todo el lugar se verá iluminado. Así es la Palabra de Dios, es una llama en nuestra vida que al compartirla con los demás, se iluminará el mundo.

Min. Rubén Mauriño LópezPrimer Administrador de la Iglesia de Dios (Israelita)

Evangelización Eficiente

Indispensable para la salvación del ser humano

Las personas necesitan satisfacer sus necesidades básicas, como la alimentación, la salud, la protección y el afecto. También necesitan sentirse conectados con el mundo que les rodea y fortalecer el sentido de pertenencia.

En el mismo sentido, y aunque muchas personas no logren identificarlo, también existe una gran necesidad espiritual. La espiritualidad puede ayudar a las personas a encontrar sentido y propósito en sus vidas, y a cultivar valores como el amor, la compasión y la empatía.

Por otro lado, muchas personas personas requieren apoyo emocional para poder afrontar la vida diaria. Actualmente, no buscan una religión sino una forma de encontrar paz y estabilidad. Para esto, la voz de Dios es la forma más adecuada para lograrlo, en las Escrituras se indica como crecimiento y madurez espiritual. Sin embargo, la gente quiere alejarse de principios bíblicos porque piensan que no es necesario o que no resolverán las situaciones personales por las que atraviesan.

Es por ello, que la evangelización eficiente está basada en brindar apoyo emocional a las personas para mostrarles el camino que los llevará a Dios y por consecuencia, a su estabilidad física y espiritual. Para esto, existen principios bíblicos obtenidos de las leyes de Dios. Las personas deben ser guiadas hacia una superación espiritual completa; como lo dijo el apóstol Pablo: “Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. 1ª. Tesalonicenses 5:23.

La definición de las actividades de la Administración General de la Iglesia de Dios (Israelita) está basada en los principios de relación con Dios mediante los tres elementos que nos integran; esto es, el Espíritu, el Alma y el Cuerpo. Estos tres componentes quedan identificados de la siguiente manera:

  • Espíritu
    Es la parte que permite la voluntad y la conciencia. Se manifiesta como la moral humana y la ética para tomar decisiones y actuar en consecuencia. Este espíritu está influenciado por el espíritu del mundo o guiado por el Espíritu de Dios.
  • Alma
    Es el área que permite razonar, conocer y comprender. Así mismo, se manifiesta en pensamientos, sentimientos y emociones; desarrollarla, es alcanzar una relación armónica con uno mismo, con Dios, y con nuestros semejantes. Es la parte que estimula el conocimiento y el aprendizaje.
  • Cuerpo
    Es la parte física del ser humano. Involucra a los cinco sentidos principales y lo que hacemos con ellos. Las Escrituras enseñan que nuestra entidad física se mantenga en sumo cuidado, porque es el vínculo que Dios nos da para ejercer su voluntad y desarrollarnos en la vida.

Evangelizar significa enseñar la doctrina de Dios y fortalecer los tres componentes del ser humano para guiar la vida a través del Espíritu de Dios. Evangelizar es ampliar los conocimientos de la doctrina del Señor, enseñar a mantener el cuerpo en condiciones de espiritualidad y guiar para tomar decisiones por convicción. El objetivo es apoyar a las personas para estabilizar su estado emocional de forma que les permita abrir su corazón para conocer y vivir los mandamientos de Dios y la doctrina de su Hijo.

Por ello, es indispensable fortalecer las bases que fundamentan nuestra creencia. Este conocimiento, aunado al control emocional y a una adecuada orientación espiritual, permitirá consolidar el desarrollo de las personas invitadas para que inicien el proceso que los lleve a la plenitud de Cristo.

Para que todo esto funcione, es indispensable mostrar una autentica ocupación de nuestro tiempo e interés por los demás.

Todos tenemos dos círculos: el de la preocupación y el de la ocupación. En el primer círculo, la ocupación está en el centro y el de la preocupación está por fuera. En muchas ocasiones, tenemos el círculo de la ocupación muy pequeño y casi vacío y el de la preocupación, muy grande y lleno.

Tomar este curso de evangelización y ponerlo en práctica nos permitirá llenar y ampliar nuestro círculo de ocupación y vaciar el de la preocupación. Y por supuesto, para ocuparnos necesitamos fortaleza, voluntad y capacidad de sacrificio. Es por ello, que ocuparse en evangelizar requerirá de nuestro tiempo, esfuerzo, capacidad, tolerancia y sobre todo amor por los demás para lograr el objetivo de ser luz para la gente de este mundo. Nuestro Señor Jesucristo lo mostró muy claramente en esta situación: “Y saliendo Jesús vio grande multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas”, Marcos 6:34. Esto nos indica que la forma que ocupó nuestro maestro para mostrar compasión y amor por los demás es enseñando la doctrina de Dios y muchas cosas más. Este será entonces nuestra labor a realizar.

Antes de enseñar doctrina, el primer paso para una evangelización efectiva es ocuparse de la situación emocional de las personas y de las necesidades del alma. Una de las primeras predicaciones de Jesús fue precisamente hablar de las necesidades espirituales y emocionales, así lo vemos en el Sermón del Monte.

El estrés de cada día, los eventos difíciles de superar, la angustia económica y demás situaciones son factores que afectan la estabilidad emocional. Ante esto, el apoyo de nosotros es esencial. Contar con alguien que los escuche y que brinde comprensión no solo les dará fuerza para seguir adelante, también tendrá un impacto positivo sobre su salud mental. El apoyo emocional es un elemento indispensable dentro de las relaciones humanas, ya que a través de él se proporciona consuelo, comprensión y compañía a una persona que está atravesando una situación difícil. Se trata de los procesos verbales y no verbales que utilizamos para hacerle saber a otra persona que nos importa y nos preocupa su bienestar.

Al momento de brindar apoyo emocional, las personas empatizan con los sentimientos del otro, ayudando a satisfacer sus necesidades psicológicas y emocionales.

El apoyo emocional puede manifestarse de diversas formas:

  • Escuchar con atención y activamente
  • Proporcionar palabras de aliento
  • Estar genuinamente presente
  • Brindar un abrazo reconfortante
  • Preguntar sobre las necesidades en específico
  • Mostrar interés sincero en el bienestar de los demás
  • Fortalecer la autoestima permitiendo que las personas se expresen con libertad
  • Promover un sentido de pertenencia y seguridad al validar sus emociones y respetarlas
  • Hacer oración con las personas

Escuchar con atención y activamente

Una de las mejores maneras de demostrar que nos interesa y nos preocupa el bienestar de los otros es a través de la escucha activa. Cuando alguien nos comenta las dificultades que está pasando, es fundamental escuchar de verdad y prestarle atención a todo lo que dice. Si no se presta atención, se obtiene información parcial sobre lo que está hablando la otra persona y puede parecer que no nos interesa lo que piensa o lo que siente. Para practicar la escucha activa, es fundamental crear un entorno donde la persona se sienta segura y cómoda para expresarse. Esto implica eliminar distracciones, mantener el contacto visual y utilizar un lenguaje corporal que demuestre interés y apertura.

Estar genuinamente presente

La presencia física también es un elemento importante cuando se quiere prestar apoyo emocional. En algunas ocasiones, la compañía puede ser suficiente para que la persona que está teniendo un momento difícil se sienta bien. Al estar presente se comunica a la otra persona que no está sola, que hay alguien dispuesto a acompañarla en cualquier situación emocional que esté experimentando. En momentos de crisis o intenso estrés emocional, la cercanía de otra persona puede tener un efecto calmante y estabilizador. Por ejemplo, un abrazo, sostener la mano de alguien, o simplemente sentarse en silencio juntos, puede ofrecer una sensación de consuelo y protección. También es importante saber que esto varía en función de la persona, ya que no siempre es apropiado abrazar o demostrar afecto hacia el otro de forma física.

Proporcionar palabras de aliento

Las palabras de aliento tienen el poder de levantar el ánimo, proporcionar consuelo y motivar a las personas a seguir adelante, incluso en las circunstancias más desafiantes. Es muy importante saber qué decir, porque no se puede minimizar lo que está pasando el otro. No se trata de ofrecer cumplidos vacíos o comentarios superficiales, sino de encontrar maneras genuinas de reconocer los esfuerzos, las fortalezas y los logros de la persona. El propósito de esto es transmitir esperanza, confianza y fuerza a la persona en el momento en el que lo necesita. Para esto, utilizar frases y textos bíblicos sin mencionar la cita o el libro, permitirá dar consejos de mayor fortaleza espiritual.

Preguntar sobre las necesidades en específico

Una de las formas más efectivas y respetuosas de ofrecer apoyo emocional a alguien es preguntar qué necesita. Esto permite ayudarnos a saber si la persona solo necesita a alguien que lo escuche, o si lo que busca es apoyo de nosotros para solucionar sus problemas. Preguntar crea un entorno en el que resulta más sencillo expresar las preocupaciones o las necesidades que se tienen. En muchas ocasiones, nuestra intuición sobre lo que podría ser útil para alguien pueden no alinearse con lo que realmente necesitan. Al preguntar directamente, evitamos imponer soluciones que podrían no ser bien recibidas o útiles. En algunos casos, cuando los sentimientos de angustia son persistentes y afectan significativamente la cotidianidad, es importante buscar ayuda profesional.

Los profesionales de la salud mental están capacitados para ayudar a las personas a identificar sus emociones y descubrir formas de lidiar con cualquier trastorno que esté generando malestar.

Hacer oración con las personas

Una vez que se tenga confianza y se haya establecido un vínculo de comprensión, es posible invitar a las personas a realizar una oración. En ella podemos solicitar apoyo de Dios para superar los momentos de dificultad y pedir por consuelo y fortaleza. Con aquellos que han aceptado la invitación pero que no han logrado generar la suficiente confianza, se puede pedir por sus proyectos de vida, salud en general y bendición para su vida diaria. En ambos casos, es importante agradecer a Dios por lo recibido, aún en situaciones de adversidad. Esto fomentará un espíritu de reconocimiento y respeto al Creador.

Reuniones en casa

Las reuniones en casa para evangelizar son encuentros en los que se comparte la doctrina del Señor con familiares, amigos y vecinos. El objetivo es que las personas descubran a Dios y se conviertan a Él en un ambiente de fraternidad.

La primer sesión es para generar confianza y propiciar que cada persona hable de si mismo sin involucrar conceptos o ideas religiosas.

En la segunda sesión se buscará hablar de la situación emocional que vive el mundo actualmente y la necesidad de encontrar solución. Se permite que los participantes hablen de su estado emocional con la premisa de hacerlo voluntariamente y sin forzar a alguien. Si ninguno participa, el anfitrión y su familia pueden compartir sus emociones y aprovechar en forma breve para indicar lo importante que ha sido Dios para lograr la estabilidad emocional. Es indispensable no extenderse en los comentarios, dos o máximo tres minutos por persona son suficientes.

A partir de la tercer reunión, es posible iniciar con la explicación de los temas bíblicos. Es indispensable iniciar con un mensaje obtenido del folleto “Mensajes para el Alma” y comentarlo solicitando opiniones, también en forma breve. Esto genera un espacio de confianza en temas que son más identificables entre los participantes.

Organizar reuniones en casa para evangelizar

  • Frecuencia: Las reuniones se pueden llevar a cabo una vez por semana con una hora de duración. Es muy importante que se cumpla con el horario de inicio y de fin por respeto al tiempo de los demás y para dar formalidad a la reunión.
  • Lugar: Será en casa de alguien que pertenezca a la Iglesia, preferentemente de aquel que realiza la invitación. Si no se dispone de un lugar adecuado, es posible usar la localidad, preferentemente utilizar uno de los cuartos de sociedades.
  • Crear un ambiente de confianza: Se recomienda que los hermanos que pertenezcan a la Iglesia, sobre todo los familiares, asistan a las reuniones para generar participación y confianza de los demás.
  • Iniciar con una presentación: Se puede preparar una dinámica grupal breve y que no incomode a los participantes. Dicha actividad tendrá una duración de cinco minutos como máximo. No es obligatoria y se puede alternar entre sesiones conforme a la disposición de los participantes.
  • Leer el mensaje del día: Utilizar el folleto “Mensajes para el Alma” para leer y reflexionar brevemente sobre uno de los mensajes contenido en el folleto. El tiempo máximo para esta actividad es de cinco minutos.
  • Impartir el tema: Se imparte el tema ya preparado previamente por el expositor. La duración del tema es de treinta minutos.
  • Espacio para preguntas y respuestas: Al terminar el tema se permite un espacio de quince minutos para que los asistentes puedan hacer preguntas y ser contestadas por el expositor.
  • Oración breve: Se termina la reunión con una breve oración solicitando a Dios nos permita conocer y practicar su Palabra.
  • Espacio para fraternizar: Es posible compartir algo sencillo como café, te y galletas. Este espacio debe ser breve y es adicional al tiempo de la sesión. Lo recomendable son quince minutos como máximo.

Consejos adicionales

  • Es importante evitar comentarios negativos en contra de costumbres o creencias religiosas de otras denominaciones.
  • Es importante evitar los debates sobre puntos doctrinales.
  • Es muy importante evitar los comentarios negativos o las murmuraciones en contra de personas o integrantes de la Iglesia, aún sin invitados.
  • Días después de la reunión, es importante fortalecer el vínculo de fraternidad que se ha creado pero sin abrumar. Para ello, se utilizan los mensajes por celular para mantener la cercanía y para fortalecer la relación con Dios. Para este propósito se proporciona el folleto “Mensajes para el alma”. En este sentido, es conveniente enviar un mensaje por semana y conforme avance el proceso de evangelización, enviar dos mensajes por semana hasta llegar a cinco mensajes, de lunes a viernes.
“Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia”

Colosenses 1:9

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”

Salmos 119:105

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