Tema 1 de 13

La Biblia

Indispensable para la salvación del ser humano

Publicado
30 de julio de 2025
Lectura
4 min
Secciones
4
Portada

Introducción

Compartiendo la luz de Dios hacemos que el mundo se ilumine

Los estudios bíblicos que presentamos tienen el objetivo de encontrarnos con Dios, de conocerlo a través de uno de los libros más excepcionales que han existido y que se conoce como la Biblia. En ella encontramos que Dios nos llama para que le conozcamos mediante su Palabra y que su voz nos brinde fortaleza. En la Biblia podemos encontrar la bendición de acercar nuestro corazón a nuestro Creador y llenarnos de la oportunidad de inundar nuestro ser de la paz que necesitamos para vivir. A través de estos temas podremos descubrir por nosotros mismos que:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra”. 2 Timoteo 3:16-17

La Palabra de Dios es una luz en nuestra vida. Es como si estuviésemos en un lugar obscuro con varias personas donde no podemos ver nada y alguno de nosotros lograra, después de mucho esfuerzo, prender una pequeña tea. La luz que da esta pequeña flama es tan escasa que aún con ella no se puede ver lo que hay en el lugar. Sin embargo, si con esa pequeña luz, esa persona que logró encender la llama la comparte con los demás y les ayuda a que enciendan su propia tea, entonces todo el lugar se verá iluminado. Así es la Palabra de Dios, es una llama en nuestra vida que al compartirla con los demás, se iluminará el mundo.

Min. Rubén Mauriño LópezPrimer Administrador de la Iglesia de Dios (Israelita)

Lectura inicial: Deuteronomio 17:14-15, 18-20

Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y la poseyeres, y habitares en ella, y dijeres: Pondré rey sobre mí, como todas las gentes que están en mis alrededores; Sin duda pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere: de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti: no podrás poner sobre ti hombre extranjero, que no sea tu hermano. Y será, cuando se asentare sobre el solio de su reino, que ha de escribir para sí en un libro un traslado de esta ley, del original de delante de los sacerdotes Levitas; Y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de aquesta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra: Para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra: a fin que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.

Como se observa en la lectura inicial, era una obligación de los reyes que pudieran realizar una transcripción de la ley, para que tuvieran los elementos suficientes para conducirse con justicia y verdad. De la misma manera nosotros debemos de mantener el consejo de Dios cerca de nuestro corazón para que nuestro comportamiento sea de acuerdo con la palabra del Creador.

La Biblia nos es útil para poder enseñar, redargüir, corregir, así como establecer un parámetro de la justicia. Si dejamos que la Palabra de Dios penetre hasta lo más profundo de nuestro ser, es decir, que tenga una repercusión positiva en nuestra mente y corazón, entonces estaremos aptos para ser partícipes de la vida eterna.

Versículos clave para el tema

Lucas 24:44; 2 Timoteo 3:16-17; Juan 5:39; Hebreos 4:12; 2 Pedro 3:15-16

Conclusión

De acuerdo con lo que nos dice el Apóstol Pedro, es necesario que nos documentemos y seamos constantes en el estudio de las Sagradas Escrituras, ya que el objetivo primordial de la Palabra de Dios es que el hombre que Dios ha creado sea perfecto y enteramente instruido para toda buena obra, de lo cual depende que podamos alcanzar el más grande galardón, la vida eterna.

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”

Salmos 119:105

← Volver a los estudios bíblicos

Serie · Temas de Evangelización · 1 de 13