Lectura inicial: Juan 11:11-14.
La muerte entró en el mundo como consecuencia del pecado y es un enemigo de todos los hombres ya que todos deben morir. En la Biblia con frecuencia se llama a la muerte un sueño. De David, Salomón y muchos otros reyes de Israel y de Judá se dice que duermen con sus padres. Job se refirió a la muerte como a un sueño, como también lo hizo David, Jeremías y Daniel. En el Nuevo Testamento, Cristo afirmó que la fallecida hija de Jairo estaba durmiendo y también se refirió a Lázaro del mismo modo cuando estaba muerto.
El sueño es un símbolo adecuado de la muerte, como lo demuestra la siguiente comparación:
1. El sueño es un estado de inconsciencia. Eclesiastés 9:5, 6.
2. En el sueño el pensamiento consciente está dormido. Salmo 146:4
3. Con el sueño terminan todas las actividades del día. Eclesiastés 9:10
4. El sueño nos separa de los que están despiertos y de sus actividades. Eclesiastés 9:6
5. El sueño normal desactiva las emociones. Eclesiastés 9:6
6. El sueño es transitorio y supone un despertar. Job 14:15, Juan 5:28, 29.
De la misma manera que en el sueño, al morir cesa el aliento, terminan los pensamientos, las emociones y toda relación con los vivos deja de ser. El cuerpo físico se descompone y sus elementos se mezclan con la tierra de donde procedió y el espíritu (hálito de vida) regresa a Dios, de donde vino. El espíritu y el alma separados del cuerpo no tienen conciencia ya que el hombre requiere de los tres elementos para existir. Aún con todo, el poder de Dios, su espíritu, la fe que mostremos en vida y el cumplimiento de sus mandamientos, serán suficientes para lograr lo imposible, volver a la vida el cuerpo muerto y resucitar con Cristo en su segunda venida.
Versículos clave para el tema
Génesis. 2:16, 17; 3:19; Romanos 5:12; 1 Corintios 15:22-54; Hechos 9:27; Juan 5:28; Job 7:21; 14:10-12, 19:25-27; Salmo 13:3; Jeremías 51:39, 57; Daniel 12:2; Mateo 9:24; Marcos 5:39; Juan 11:11-14; Salmos 146:4, 146:4; Eclesiastés 12:7
Conclusión
La esperanza de una vida eterna alimenta nuestro ser y nos brinda la fuerza necesaria para no desmayar ante la muerte de los demás. Incluso, hablando de nuestra propia muerte, sabemos que resucitaremos con Cristo porque amamos a Dios y guardamos sus mandamientos.
- La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos. Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.
- La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene. Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.
“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”
Salmos 119:105
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